Interpol informó que no existen registros del supuesto CEO Julián Peh, quien mantuvo un encuentro con el presidente. La Justicia argentina lo investiga por su vínculo con la criptomoneda $LIBRA y sospecha que usó una identidad falsa.
La causa judicial que investiga la presunta estafa con la criptomoneda $LIBRA sumó un nuevo y preocupante elemento: Interpol Singapur comunicó a la Justicia argentina que no existen registros oficiales de Julián Peh, el empresario que se presentó como CEO de Kip Protocol y se reunió con el presidente Javier Milei en octubre de 2024. La ausencia de antecedentes migratorios y de identidad genera sospechas sobre la autenticidad del personaje.
La información fue revelada por la periodista Vanesa Petrillo y confirmada por la agencia Noticias Argentinas. A pesar de las fotos y videos que documentan su presencia en encuentros con el mandatario, no hay constancia de que Peh haya ingresado legalmente al país ni de que su identidad esté registrada a nivel internacional. Esto abre la posibilidad de que Milei se haya reunido con alguien que usó documentación falsa.
El fiscal federal Eduardo Taiano, a cargo de la investigación, elevó una consulta formal a Interpol y también pidió colaboración a la embajada de Singapur para esclarecer la identidad y antecedentes de Peh. La sospecha de que el Presidente haya sido engañado por un individuo sin identidad confirmada suma gravedad institucional al caso.
Mientras tanto, en Estados Unidos, el socio de Peh y creador de la criptomoneda $LIBRA, Hayden Davis, recibió un duro revés judicial. La jueza Jennifer Rochon, del Distrito Sur de Nueva York, rechazó su solicitud para desbloquear 110 millones de dólares congelados en sus cuentas. Davis está acusado de liderar un esquema fraudulento vinculado a la criptomoneda.
El escándalo también salpica al círculo íntimo de la Casa Rosada. En la causa estadounidense se menciona que Davis fue legitimado públicamente por Javier Milei en redes sociales, y que Karina Milei habría intermediado para que accediera a reuniones oficiales. La combinación de identidad dudosa, vínculos directos con el Presidente y denuncias por fraude internacional convierte el caso en una de las mayores controversias del actual gobierno.





