Tras reunirse con 20 mandatarios provinciales, el presidente destacó el consenso por el equilibrio fiscal y el impulso a cambios laborales y penales, y volvió a marcar distancia con dirigentes opositores.
El presidente Javier Milei calificó como “extremadamente positiva” la reunión que mantuvo con 20 gobernadores en la Casa Rosada y remarcó que hubo acuerdo absoluto en torno al déficit cero como política de Estado. Según afirmó, los mandatarios expresaron apoyo a la reforma laboral y a un endurecimiento del Código Penal, puntos claves de la agenda oficial.
Milei aseguró que encontró “voluntad de avanzar” más allá de los “matices” y sostuvo que la mayoría de los argentinos votó por “no volver al pasado”. Además, destacó el gesto político de los gobernadores que asistieron e insistió en su idea de “bilardismo” aplicado a la gestión, orientado —dijo— a cumplir objetivos sin distracciones.
El mandatario diferenció a los presentes de los cuatro gobernadores ausentes, a quienes vinculó con “recetas que hundieron a la Argentina”. “Yo no dialogo con comunistas”, afirmó, y deslizó que los encuentros con jefes provinciales podrían repetirse cada dos meses junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Durante la entrevista televisiva en la que repasó la reunión, Milei sostuvo que el equilibrio fiscal es una condición innegociable y destacó el ajuste realizado por provincias y municipios. También defendió su plan reformista, aseguró que la inflación sigue en baja y reiteró que su objetivo es llevarla a cero, mientras reforzó la idea de competencia de monedas, señalando una fortaleza creciente del peso.
El presidente reivindicó sus primeros meses de gestión, afirmó haber cumplido promesas de campaña y justificó la necesidad de cambios en el régimen laboral, al que calificó como “anacrónico”. A su vez, anticipó posibles modificaciones en el gabinete para consolidar acuerdos legislativos y no descartó nuevos roles para figuras cercanas como Manuel Adorni o Santiago Caputo.
Milei también valoró el acompañamiento del expresidente Mauricio Macri, con quien dijo tener una relación de cooperación sin exigencias. Cerró señalando que su prioridad es cumplir el “contrato electoral” y que está dispuesto a sumar dirigentes que compartan ese rumbo.





