Un informe de la consultora 1816 encendió una alarma seria: las reservas netas del Banco Central volverían a terreno marcadamente negativo y alcanzarían los USD –16.000 millones, el nivel más bajo desde la crisis cambiaria de 2023. El documento atribuye el deterioro a dos factores centrales: el pago reciente al FMI y el impacto contable del swap con Estados Unidos, que se registrará como pasivo hasta que se complete la renovación.

La cifra llega en un contexto especialmente sensible. El Gobierno tiene compromisos vigentes con el Fondo Monetario Internacional y con Washington para recomponer las reservas, condición necesaria para destrabar desembolsos y sostener la estabilidad financiera.

Las reservas netas en números negativos profundizan la presión sobre el dólar, complican la estrategia de desinflación y elevan las dudas de los mercados sobre el margen de maniobra del Ejecutivo. Según 1816, los próximos meses serán clave para saber si el Banco Central logra revertir la tendencia sin necesidad de un ajuste mayor en el tipo de cambio.

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