Luego de las primeras votaciones en el nuevo Congreso, el Gobierno inició una revisión interna para corregir fallas en la estrategia política y legislativa.
El traspié con el Presupuesto y las demoras en la reforma laboral obligaron a reordenar prioridades y modificar el cronograma previsto por el Ejecutivo.
En la mesa política admiten errores de coordinación y buscan ajustar el diálogo con bloques aliados para evitar nuevos bloqueos parlamentarios.
La redefinición de tiempos y objetivos será clave para encarar el inicio del año legislativo en febrero.





