El apagón de fin de año volvió a poner en el centro de la escena a Edesur y a su capacidad para gestionar la red eléctrica en situaciones críticas. De acuerdo con el análisis de Nicolás Gandini, director de EconoJournal, las diferencias con Edenor no se explican sólo por tarifas, sino por la calidad de la conducción y la respuesta operativa ante picos de consumo.
Edesur, concesionada por la italiana Enel, enfrenta cuestionamientos recurrentes por la frecuencia y duración de los cortes en su área de cobertura. El último episodio dejó en evidencia problemas estructurales que van más allá de una falla puntual y que remiten a años de inversión insuficiente.
Mientras el ENRE analiza responsabilidades y posibles sanciones, el debate vuelve a girar en torno a la necesidad de un esquema más exigente de control estatal. El apagón no sólo afectó la vida cotidiana de miles de familias, sino que reabrió una discusión de fondo sobre el modelo de concesiones eléctricas en el AMBA.




