La idea de crear un bloque regional de centroderecha forma parte de la estrategia internacional del Gobierno de Milei, que busca diferenciarse de los esquemas tradicionales de integración latinoamericana. El Presidente plantea una alianza basada en afinidades ideológicas, con foco en la desregulación económica, el libre comercio y el rechazo a los modelos estatistas.
El anuncio se inscribe en un contexto regional fragmentado, donde los proyectos de integración enfrentan dificultades para consolidarse. En ese escenario, la propuesta argentina apunta más a construir un polo político-ideológico que un mercado común clásico, aunque todavía no está claro cómo se traduciría en términos concretos.
Por ahora, la iniciativa se mantiene en el plano discursivo, pero refuerza el perfil internacional de Milei y su voluntad de liderar un espacio alineado con su visión del mundo. La reacción de los países potencialmente involucrados será clave para evaluar si el proyecto puede avanzar más allá de las declaraciones.




