El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, afirmó que su país controlará “indefinidamente” las ventas de petróleo de Venezuela. La declaración marcó un punto de inflexión en la estrategia estadounidense hacia el sector energético venezolano.

Según explicó, el control apunta a regular los flujos de exportación y evitar que el crudo venezolano sea comercializado por vías consideradas ilegales o a través de terceros países sancionados. La empresa estatal PDVSA confirmó que ya existen negociaciones en curso con funcionarios estadounidenses.

El anuncio refuerza la centralidad del petróleo en el conflicto venezolano y confirma que la energía es uno de los ejes estratégicos de la intervención de Washington en el país caribeño.

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