Morgan Stanley evaluó de manera positiva el cumplimiento de los últimos pagos de deuda por parte de la Argentina, al considerar que permitió descomprimir parcialmente la situación financiera en el arranque del año. Ese ordenamiento temporal brindó una señal de previsibilidad que fue seguida con atención por los inversores.
No obstante, el banco de inversión alertó que el escenario favorable tiene un alcance limitado y que, pasado el verano, podrían reaparecer las dificultades. El informe subrayó que el país continúa con una estructura de vencimientos exigente y con restricciones para acceder a financiamiento sostenido, lo que mantiene latentes los riesgos.
En ese marco, Morgan Stanley recomendó prudencia en las proyecciones y sostuvo que el verdadero desafío estará en los próximos meses. La evolución de la deuda, advirtió, dependerá de la capacidad del Gobierno para consolidar el frente fiscal y avanzar en medidas que permitan sostener el equilibrio financiero más allá del corto plazo.




