El Estado apunta a reducir el alcance de los subsidios y concentrarlos en hogares de menores ingresos.
La actualización del sistema de subsidios energéticos establece un ingreso máximo de 3.900.000 pesos por grupo familiar para acceder a la ayuda en las tarifas de luz y gas.
La iniciativa se enmarca en una política de ordenamiento del gasto público y de revisión de los beneficios generalizados que habían perdido efectividad.
Con controles más estrictos y criterios patrimoniales definidos, el Gobierno busca garantizar que los subsidios lleguen a quienes realmente los necesitan y evitar abusos en el sistema.





