Con el período extraordinario llegando a su fin, el oficialismo busca cerrar la agenda parlamentaria con la aprobación definitiva de la reforma laboral. La sesión convocada para las 11 representa una oportunidad clave para consolidar uno de los proyectos centrales del Ejecutivo.

El Gobierno argumenta que la norma contribuirá a ordenar el mercado de trabajo, reducir costos judiciales y estimular la contratación formal. Desde la Casa Rosada aseguran que el modelo económico “no va a cambiar”.

La votación se produce tras una semana de alta actividad legislativa, que incluyó el tratamiento del acuerdo con la Unión Europea y la reforma de la Ley de Glaciares.

Si el Senado ratifica el texto, el oficialismo podrá exhibir la reforma laboral como uno de los principales logros de su estrategia parlamentaria en el inicio del año político.

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