El presidente Javier Milei inauguró anoche el 144° período de sesiones ordinarias del Congreso en un clima de fuerte tensión política, con cruces con la oposición, periodistas excluidos del palco de prensa y varios gobernadores ausentes. El discurso, que se extendió por más de una hora y media, estuvo marcado por interrupciones, acusaciones de “intentos golpistas” y ataques directos a dirigentes peronistas y de izquierda.

Por segunda vez desde que asumió, el Gobierno no permitió que los periodistas acreditados ocuparan el palco de prensa. La cobertura alternativa en redes se agrupó bajo el hashtag #AsambleaLadoB. En el recinto se registraron intercambios entre Milei y legisladores opositores. El jefe del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, se levantó para reclamarle al presidente de la Cámara, Martín Menem, por el tono del mandatario.

Durante su intervención, Milei afirmó que en 2025 hubo “intentos golpistas de propios y ajenos” y sostuvo que el expresidente estadounidense Donald Trump lo ayudó en ese contexto. Las cámaras oficiales enfocaron a la vicepresidenta Victoria Villarruel cuando el mandatario mencionó esa frase. También aseguró que Argentina, al momento de su asunción, tenía “indicadores sociales peores a los de 2001”, afirmación que fue desmentida por el sitio Chequeado, que precisó que si bien algunos indicadores sociales eran críticos, no superaban los niveles registrados durante la crisis de 2001-2002.

En otro tramo polémico, el Presidente sostuvo que durante su gestión se produjo un “ciclo histórico de inversión”. Sin embargo, el Buenos Aires Herald aclaró que se trató de un registro histórico pero en términos negativos, vinculado a la caída de la inversión pública. Además, prometió una batería de reformas estructurales: sistema acusatorio en todo el país, juicio por jurados federal, reforma educativa, cambios en el financiamiento de partidos y del fútbol, un nuevo Código Aduanero y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas. Según anunció, cada uno de los nueve ministerios presentará paquetes de al menos diez leyes por mes.

Fuera del discurso escrito, Milei calificó a opositores como “enemigos de los argentinos”, llamó a los peronistas “asesinos y chorros” y sostuvo que Cristina Fernández de Kirchner “seguirá presa”. También respondió a gritos de “fascista” afirmando: “Los fascistas son socialistas que entendieron que el camino no era la violencia”, una frase que generó fuerte repercusión. Algunos senadores no kirchneristas abandonaron el recinto en desacuerdo con el tono presidencial.

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