Axel Kicillof desarrolla una estrategia política que combina bajo perfil en las disputas y fuerte presencia territorial. En Corrientes, desplegó una agenda que incluyó reuniones políticas y actividades públicas. La iniciativa apunta a consolidar su figura en el plano nacional.
El mandatario se reunió con dirigentes locales y estableció contactos con distintos sectores. El encuentro con el gobernador correntino fue interpretado como una señal de amplitud política. Estas acciones buscan ampliar su base de apoyo más allá del peronismo tradicional.
Lejos de confrontar, Kicillof prioriza la construcción silenciosa de su espacio. En su entorno destacan que no es tiempo de candidaturas, sino de organización. No obstante, su despliegue territorial alimenta su proyección electoral.




