El ministro de Economía, Luis Caputo, salió este lunes a desmentir los rumores sobre un supuesto cambio en las bandas cambiarias y reafirmó que “no hay ninguna modificación prevista” en la política monetaria y cambiaria del Gobierno.
La aclaración llegó luego de una jornada de volatilidad financiera y especulaciones en redes sociales, que daban por hecho un inminente ajuste en el tipo de cambio oficial.
“Andá a dormir tranquilo, no hay nada que ajustar”, escribió Caputo en su cuenta de X (ex Twitter), en un mensaje que buscó frenar el nerviosismo del mercado y marcar autoridad sobre las versiones que circulaban incluso entre operadores y bancos.
Desde su entorno confirmaron que el plan económico continúa “en la misma línea de disciplina fiscal, control del gasto público y tipo de cambio competitivo”, sin modificaciones de fondo.
La desmentida fue clave para enfriar expectativas de devaluación, en un contexto en el que el Banco Central mantiene una política de crawling peg moderado y una brecha cambiaria relativamente estable.
En paralelo, fuentes del Palacio de Hacienda insistieron en que “el ancla fiscal” sigue siendo la herramienta principal para contener la inflación y recuperar la confianza de los inversores.
Analistas del sector financiero interpretaron la respuesta de Caputo como un gesto de continuidad: el ministro busca evitar cualquier señal que se lea como “ruido” antes de la presentación del Presupuesto 2026 y de la próxima revisión de metas con el FMI.
El mensaje fue simple pero eficaz: reafirmar que el equipo económico mantiene el timón firme y que no habrá giros sorpresivos en el esquema cambiario que puedan desestabilizar los mercados.





