El Congreso debatió en una sesión cargada de tensiones la interpelación al vocero presidencial y la política de zona fría. Los legisladores pusieron el foco en la necesidad de esclarecer decisiones del Ejecutivo. La jornada estuvo atravesada por cuestionamientos y defensas cruzadas.
Uno de los puntos centrales fue el alcance del régimen de zona fría y su impacto en los usuarios. Desde distintos bloques se advirtió sobre la importancia de sostener beneficios en regiones afectadas por bajas temperaturas. El oficialismo defendió la racionalización de los recursos.
El desarrollo del debate mostró un escenario de fuerte polarización política. Las discusiones evidenciaron diferencias profundas sobre el rol del Estado y la gestión de subsidios. Se espera que el tema continúe generando debate en futuras sesiones.





