Julio comienza con múltiples aumentos que afectan la vida cotidiana. Los incrementos abarcan desde el transporte público hasta los servicios básicos y la vivienda. La mayoría de los ajustes se vincula a la evolución de la inflación.
El transporte tendrá subas en todas sus variantes, incluyendo colectivos, trenes y subtes. También los peajes aumentarán, encareciendo los traslados diarios. Estos incrementos impactan especialmente en trabajadores y estudiantes.
Además, se aplicarán aumentos en prepagas, tarifas de servicios y cuotas educativas. Los alquileres, según el contrato, pueden registrar subas significativas. En conjunto, el escenario refleja una continuidad de aumentos que condicionan el poder adquisitivo.




