Los grandes proyectos mineros que avanzan en la provincia abrirán una demanda histórica de empleo formal y bien remunerado. El desafío será formar mano de obra local para que el crecimiento económico quede en San Juan.
La minería del cobre se perfila como uno de los principales motores del desarrollo económico de San Juan. Con el avance de proyectos de escala internacional como Vicuña, Los Azules, El Pachón y Altar, la provincia necesitará más de 50.000 trabajadores durante las distintas etapas de construcción y operación.
La demanda alcanzará a operarios, técnicos, soldadores, electricistas, mecánicos, ingenieros y profesionales de distintas especialidades, pero también beneficiará a cientos de empresas proveedoras de bienes y servicios. El objetivo es que el crecimiento de la actividad genere empleo formal, mejores salarios y nuevas oportunidades para las comunidades sanjuaninas.
Frente a este escenario, el Gobierno, las universidades y las escuelas técnicas trabajan para formar el capital humano que requerirá la industria. La apuesta es que la mayor cantidad posible de esos puestos sea ocupada por trabajadores locales, potenciando el desarrollo de la provincia y consolidando a la minería como un motor de crecimiento económico de largo plazo.




