El Gobierno nacional resolvió eliminar el Ministerio del Interior y redistribuir sus funciones. La medida se formalizó mediante un decreto que redefine la estructura del gabinete. Desde ahora, esas tareas dependerán de la Jefatura de Gabinete.

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, asumió el control de la agenda política federal. Tendrá a su cargo la relación con gobernadores, municipios y organismos clave del Estado. Además, se incorporan competencias vinculadas al sistema electoral y la coordinación institucional.

El cambio se inscribe en una reorganización más amplia del Ejecutivo tras recientes movimientos internos. También se sumaron nuevas áreas dentro de la Jefatura para acompañar la transición. El objetivo oficial es concentrar funciones y agilizar la toma de decisiones.

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